miércoles, 31 de agosto de 2005

Quince incendios ponen de nuevo en alerta a Galicia

Después de tres días de relativa calma, el fuego ha vuelto a los montes gallegos.

A mediodía de este miércoles se registraban quince incendios, de los cuales ocho permanecían activos en la provincia de Orense. Según datos de la Xunta, en lo que va de año se han quemado en Galicia 46.805 hectáreas, de las que 18.340 eran de superficie arbolada. Uno de los incendios provocó heridas a siete personas, que tuvieron que deslizarse por una cascada al verse rodeadas por las llamas cuando se bañaban en unas pozas en el ayuntamiento de Melón (Orense). Dos presuntos incendiarios fueron detenidos en las últimas horas.

Los incendios activos se registraban a mediodía en los ayuntamientos de Calvos de Randín, Melón, Esgos, Rubiá, Pereiro de Aguiar, Xunqueira de Espadañedo, Castrelo y A Gudiña. El incendio de Melón obligó a cortar la autovía de las Rías Baixas durante cinco horas. El fuego llegó a afectar al asfalto de la carretera, que ardió en algunos puntos, provocando la alarma entre los automovilistas, hasta que la Guardia Civil logró desviar el tráfico por la N-120, a la altura de A Cañiza (Pontevedra).

Por otra parte, un ourensano de 34 años, sus dos hijos y una joven de 28 años de Nigrán (Pontevedra), resultaron heridos al caer por una cascada de unos 10 metros de desnivel y golpearse contra unas piedras cuando trataban de huir de las llamas por el curso del río, en la llamada Poza de Tourón, en Melón (Orense). La joven tuvo que pasar más de hora y media en el agua, entre dos rocas, sin poder moverse porque tenía fracturada la cadera. El hombre fue atendido de una rotura de tobillo, a uno de sus hijos tuvieron que coserle la piel del pene y diversos traumatismos al otro. La joven fue operada de la fractura de cadera después de ser tratada de la hipotermia que padecía. Otros tres excursionistas resultaron ilesos. El rescate, según manifestaron los afectados, resultó muy complicado porque las llamas avanzaban en contra de los equipos de extinción y no pudieron llegar hasta que sofocaron el fuego, dos horas después.

Los puntos más conflictivos se encontraban hoy en los incendios de Porqueira y Cartelle (Orense). En éste último continuaba activa la 'alerta 1' esta mañana, porque las llamas amenazaban las casas y hubo que evacuar los animales domésticos, mientras los vecinos se esforzaban por combatir el fuego con ramas y mangueras de agua.

En las últimas horas han sido detenidos otros dos presuntos incendiarios. Uno de ellos es un vecino de Gomesende, de 51 años de edad y ex miembro de una brigada de extinción de incendios, que había manifestado a sus vecinos que quemaría el monte para que supieran «quién era él», pero en su declaración ante el juez, que decretó su ingreso en prisión, dijo que sólo pretendía quemar un perro muerto. El otro presunto pirómano fue detenido en el municipio orensano de Pereiro de Aguiar.

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