jueves, 24 de mayo de 2007

Desánimo en el sector al acabar la campaña experimental de la anchoa

Algunos de los pescadores que han intervenido en las prospecciones por el Cantábrico regresan desencantados por el poco bocarte que han encontrado

Malas caras y peor ánimo. Ayer regresaban a puerto los barcos pesqueros que han intervenido en la campaña experimental de la anchoa, y el semblante de patrones y pescadores lo decía todo. Vuelven con la impresión de que, como mínimo, van a pasarse otra costera en blanco debido al poco bocarte que han visto en la mar. Y con la creencia de que la especie está bajo mínimos.

No obstante, al respecto de la situación de la pesquería de la anchoa nada se puede decir con certeza. No hasta que a mediados de junio los científicos aporten las conclusiones de los muestreos realizados estas semanas. Pero nadie les quita la desazón a los pescadores.

«Apenas hemos encontrado bocarte, y cuando nos topábamos con algo las cantidades eran irrisorias», indica José Manuel Cacho, patrón del 'Nuevo Aires Asón', uno de los veinte barcos españoles que han intervenido en la campaña experimental durante este último mes.

Otro de los patrones que han intervenido en la campaña, Emilio Corona, al mando del 'Brisas Dos', es aún más gráfico: «Con lo que hemos visto, no daría ni para faenar un día a los doscientos y pico barcos que habitualmente hacemos la costera de la anchoa».

La flotilla que ha estado en danza entre el 26 de abril y el 4 de mayo en las distintas fases de la campaña -'Pelgas', 'Biomán' y 'Rastrillo'- ya ha concluido su labor. Ahora es tiempo de los biólogos y del análisis de los muestreos, pero ninguno de los pescadores participantes son optimistas respecto a los resultados que aporten. Al contrario, cunde la desilusión entre ellos.

Catas fallidas

Después de haber recorrido el Cantábrico durante cuatro semanas algunos patrones se mostraban muy pesimistas sobre la situación del caladero. Las catas que han realizado de La Coruña a Fuenterrabía, de Hendaya a Burdeos y en lo más profundo del Golfo de Vizcaya les inducen a pensar que «no hay pesca. Allí por donde hemos mirado y por donde nos han mandado echar las redes apenas hemos encontrado anchoa», señala Cacho.

«Estamos desilusionados», concluye el patrón de Colindres. Y ese sentimiento lo comparten, en general, los patrones de los demás cerqueros que han intervenido en la campaña. Porque todos han observado lo mismo allí por donde les mandaron navegar.

El 'Brisas Dos' santanderino, por ejemplo, ha recorrido casi 2.000 millas desde que el día 1 se incorporó a la fase 'Biomán' . Y el resumen es éste en boca de su patrón: «Hemos visto cuatro anchoas. De buen tamaño, pero poco. Y donde siempre, en la fosa de Cap Bretón; fuera de ese tramo, de esa parcela, nada», explica Corona. La fosa está situada a unas 40 millas al Norte entre Bermeo y Pasajes y frente a Las Landas francesas y es donde por estas fechas suelen encontrarse los cardúmenes antes de moverse hacia el Oeste.

Poca pesca

«¿Anchoa? Nos hemos tropezado con poca cosa y de pequeño tamaño», resume Cacho, que ha cubierto unas 1.500 millas al frente del 'Nuevo Aires Asón'. Durante los diez días que han estado en el agua han largado redes una media de tres por día, pero sólo en tres de ellas sacaron muestras de anchoa.

Al comienzo de la pasada semana coincidieron un buen número de esos barcos en el puerto de Pasajes, a donde acudieron a refugiarse del temporal; allí permanecieron amarrados varios días, tiempo en el que los patrones y marineros intercambiaron impresiones, lo mismo que el martes, cuando acabó la campaña. «Allí todos estábamos igual: desilusionados», afirma el patrón colindrés.

Este barco -como todos los demás- seguía las indicaciones del biólogo que llevaba a bordo tanto en lo que a rumbo como zonas donde faenar se refiere. «A nosotros nos tocó trabajar de noche. Hemos estado por todo el litoral; desde Galicia hemos llegado hasta el sur de Burdeos y luego hemos entrado hasta el borde del cantil», relata Cacho, «la poca pesca que hemos visto ha sido muy graneado. Sólo un día topamos con algo de buen tamaño». En su opinión, se trataría de «muy poco volumen de capturas para la flota. Vamos, algo irrisorio»,

Cacho, que reconoce estar «desanimado» tras esta campaña, es de la opinión de que «sería un suicidio abrir este año el caladero para pescar anchoa. Lo mejor sería dejarla que desove y cuidarla hasta el año próximo».

Al día siguiente de que el 'Nuevo Aires Asón' amarrara en Colindres, el 'Brisas Dos' entraba en Santander. Corona regresaba ayer «con malas sensaciones. Hemos hecho un montón de largadas y casi ni hemos sacado para muestras. Y los demás barcos, lo mismo». Este cerquero ha navegado inicialmente entre San Vicente de la Barquera y Ondárroa; luego subió hasta Arcachón y acabó en Pasajes. «Sólo hemos visto algo de anchoa en la zona de siempre, pero sería muy poco para toda la flota. Fuera de ahí, nada de nada. Cuatro pescados, muy poco bocarte». La impresión es que con lo que han visto sólo daría para un día de trabajo a toda la flota «Sería un suicidio abrir ahora el caladero. Lo mejor es dejar a la anchoa que desove»

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