viernes, 01 de junio de 2007

Localizado un ejemplar de Oso pardo fuera de su área de distribución habitual

El Oso pardo Ursus arctos es una especie en grave peligro de extinción en la península Ibérica, cuyas últimas poblaciones sobreviven en la cordillera Cantábrica y de manera más testimonial en los Pirineos. En el ámbito de la cordillera Cantábrica únicamente quedan entre 105 y 130 ejemplares repartidos en dos núcleos poblacionales (occidental y oriental), separados entre sí y con cada vez menos posibilidades de volver a entrar en contacto en un futuro, debido a la proliferación de infraestructuras en sus cada vez más amenazados corredores biológicos. El núcleo oriental, formado por unos 30 ejemplares, se distribuye principalmente por las montañas y bosques de Cantabria (Liébana, Polaciones y Campoo de Suso), norte de Palencia y la comarca de Riaño, en León.

Durante el mes de mayo del presente año, se ha detectado la presencia de un ejemplar, probablemente un macho subadulto, en unos montes fuera del área de distribución habitual para la especie en Cantabria y fuera también de los límites del Plan de Recuperación del Oso pardo en Cantabria, aprobado en 1989 por el Gobierno de Cantabria. Los movimientos dispersivos de los individuos jóvenes, no son nada raros, y más aún en el caso de los machos, que son expulsados por los machos adultos para impedir que tengan acceso a las hembras. Desde la Administración debería tenerse en cuenta este tipo de desplazamientos, así como una posible ampliación de la distribución y de la población de la especie en Cantabria, si se consolida la tendencia positiva de la especie en los últimos años. Para ello, es necesario preservar el entorno natural de las comarcas que limitan con el actual área de distribución e incluso ampliando la extensión del Plan de Recuperación. Además, habría que preparar y concienciar a la población local que vive en estas potenciales zonas de expansión (Tudanca, Rionansa, Los Tojos...) para que acepten al plantígrado y le vean como un nuevo recurso de desarrollo sostenible más que como un problema en sí mismo.

Aunque en los últimos años su población ha aumentado sensiblemente, este núcleo osero se enfrenta a múltiples amenazas, tanto de cazadores furtivos (2 osos muertos desde 2005 en Palencia) como por la destrucción y pérdida de su hábitat. En este sentido, la amenaza más importante a la que se enfrenta el Oso pardo radica en la futura construcción de una estación de esquí en el entorno del puerto de San Glorio, promovida por una iniciativa privada y que parece contar con el respaldo de la Junta de Castilla y León, que ve en dicho proyecto el único medio de desarrollo rural para la comarca. Esta estación de esquí, y todas las infraestructuras asociadas a ella, afectarían de manera muy importante a zonas de reproducción para la especie, lugares de alimentación, así como al principal corredor biológico entre los montes de Riaño y los de la Montaña Palentina.

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