viernes, 24 de agosto de 2007

Greenpeace elabora el «retrato robot» de los responsables de los incendios

Los "agricultores irresponsables", los "ganaderos inconscientes" y los imprudentes son los responsables de la mayoría de los incendios con un autor conocido que se producen en España, según un informe presentado por Greenpeace.

En el estudio, titulado "Incendiarios. El perfil de los que queman el bosque en España" y elaborado a partir de datos del Ministerio de Medio Ambiente para el periodo 1996-2005, se recogen los ocho arquetipos más comunes de personas causantes de incendios forestales y se analizan sus perfiles mediante un "retrato robot".

Los personajes aludidos son el "agricultor irresponsable", el "ganadero inconsciente", el "mal cazador", el imprudente, el pirómano, el asocial conflictivo, el "interesado" y "don importante".

Los agricultores, según el estudio, ocasionan con las quemas de rastrojos más del 31 por ciento de los incendios y el 13,9 por ciento de la superficie quemada, y les siguen los ganaderos, que al quemar para regenerar pasto son responsables del 21,5 por ciento de los incendios y el 26,5 por ciento de la superficie afectada.

Sin embargo, el responsable de Bosques de la organización ecologista, Miguel Ángel Soto, insistió en que no quieren "demonizar" a estos sectores económicos, sino la actitud imprudente de algunas personas.

Soto explicó que el elevado número de incendios achacados a los agricultores se debe a que es muy fácil determinar cuándo son estos los responsables, puesto que el fuego empieza en su parcela, sin embargo el 47 por ciento de los 20.000 incendios forestales que se producen al año en España tienen un origen desconocido.

Para paliar esta situación desde Greenpeace proponen medidas como dotar a los fiscales de medios suficientes, como peritos especializados, para realizar las investigaciones y evitar que los casos acaben siendo sobreseídos por falta de pruebas y que los culpables queden en libertad.

"Aunque presumamos de tener un Código Penal moderno no hemos sabido aplicarlo para combatir el problema de los incendios", añadió Soto, quien observó que sólo se detiene al uno por ciento de los que queman los montes.

Para acabar con la impunidad de los incendiarios, señala el informe entre otras propuestas, es necesario "realizar mayores esfuerzos en el estudio de las causas, un seguimiento de los procedimientos abiertos y crear un registro sobre la respuesta penal".

Mientras que los agricultores "han pagado el pato", continuó Miguel Ángel Soto, "las evidencias hablan" de que, hasta que la Ley de Montes no dejó claro que no se podían urbanizar en 30 años los terrenos afectados por incendios, el fuego facilitó la urbanización de zonas como los pinares costeros de la provincia de Cádiz, Marbella e incluso "allanó el camino" para construir Terra Mítica.

Por tanto, "todo indica" que tanto el "interesado" como el "mal cazador" son responsables de una superficie mayor quemada pero son los sospechosos más escurridizos.

Un "interesado", una persona que quería prolongar su contrato laboral, fue el autor del incendio que asoló Gran Canaria hace unas semanas.

Por su parte, el arquetipo del "imprudente", una persona que o bien vive en el medio rural o bien lo utiliza como lugar de recreo, es responsable de incendios como el que en 2005 calcinó 13.000 hectáreas en Guadalajara y mató a 13 personas.

Respecto a "don importante", la organización ecologista enmarca en ese perfil a la persona responsable que no se puede vincular directamente al fuego, pero que ocupa un puesto de responsabilidad en empresas que en el caso de ser mal gestionadas pueden desencadenar incendios.

Por último, Soto destacó la necesidad de distinguir entre pirómano e incendiario, puesto que según informes psiquiátricos sólo existen entre 100 y 200 de los primeros en España, no tantos como se podría deducir de la estadística de incendios intencionados.

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