Nacen 44 cachorros de lince en libertad entre las poblaciones de Sierra Morena y Doñana
Durante los primeros 10 meses de este año han nacido al menos 44 cachorros de lince ibérico en la naturaleza, lo que indica que existe un pequeño avance con respecto a años anteriores.
El mayor número de crías que se han observado por parte de los expertos se ha registrado en los parques naturales andaluces de Sierra Morena, ubicados en Jaén y Córdoba, donde vive la mayor concentración de estos felinos, con una treintena de cachorros.
Sin embargo, en Doñana, donde la población salvaje está más controlada por ser un territorio más pequeño y menos agreste, los nacimientos han sido de 14 crías, una cifra, similar a la de años pasados.
Los datos han sido conocidos en el acto de la firma del Pacto Ibérico del Lince que ha tenido lugar en Sevilla, donde además de los ministerios de Medio Ambiente de Portugal y España, lo han suscrito la Junta de Andalucía, Extremadura y Castilla-La Mancha.
Crisina Narbona, ministra de Medio Ambiente, animó a los gobiernos regionales de Castilla y León y Madrid a adherirse al pacto, porque la conservación de esta especie "no es un lujo, sino una obligación moral". Todas la comunidades autónomas citadas han tenido hasta fecha reciente poblaciones de lince ibérico en estado salvaje. Ahora vive casi exclusivamente en Andalucía, aunque recientemente se ha hallado una población de una quincena de ejemplares en la vertiente norte de Sierra Morena, al sur de Ciudad Real y Albacete.
En Portugal no existen datos desde hace años sobre la presencia de lince ibérico, pero las poblaciones de este felino se extendían a uno y otro lado de la frontera con país vecino, hasta el comienzo de su declive en la década de los 60.
De ahí el interés de Portugal en el pacto firmado ayer, donde el ministro portugués concretó que se construirá un centro de cría en cautividad tomando como refrencia al establecido en Doñana, donde ya han nacido 19 crías en cautividad, de las que sobreviven 11.
El mayor número de crías que se han observado por parte de los expertos se ha registrado en los parques naturales andaluces de Sierra Morena, ubicados en Jaén y Córdoba, donde vive la mayor concentración de estos felinos, con una treintena de cachorros.
Sin embargo, en Doñana, donde la población salvaje está más controlada por ser un territorio más pequeño y menos agreste, los nacimientos han sido de 14 crías, una cifra, similar a la de años pasados.
Los datos han sido conocidos en el acto de la firma del Pacto Ibérico del Lince que ha tenido lugar en Sevilla, donde además de los ministerios de Medio Ambiente de Portugal y España, lo han suscrito la Junta de Andalucía, Extremadura y Castilla-La Mancha.
Crisina Narbona, ministra de Medio Ambiente, animó a los gobiernos regionales de Castilla y León y Madrid a adherirse al pacto, porque la conservación de esta especie "no es un lujo, sino una obligación moral". Todas la comunidades autónomas citadas han tenido hasta fecha reciente poblaciones de lince ibérico en estado salvaje. Ahora vive casi exclusivamente en Andalucía, aunque recientemente se ha hallado una población de una quincena de ejemplares en la vertiente norte de Sierra Morena, al sur de Ciudad Real y Albacete.
En Portugal no existen datos desde hace años sobre la presencia de lince ibérico, pero las poblaciones de este felino se extendían a uno y otro lado de la frontera con país vecino, hasta el comienzo de su declive en la década de los 60.
De ahí el interés de Portugal en el pacto firmado ayer, donde el ministro portugués concretó que se construirá un centro de cría en cautividad tomando como refrencia al establecido en Doñana, donde ya han nacido 19 crías en cautividad, de las que sobreviven 11.

