Los vertidos de Sniace al Besaya entre los casos "más graves" de contaminación en España
Greenpeace sitúa los vertidos de la papelera Sniace de Torrelavega al río Besaya como uno de los casos de contaminación al medio hídrico "más grave" que se dan en España por lo que destaca a la fábrica como uno de los puntos negros en su mapa de polución.
Así aparece en el informe 'Contaminación en España' --que incluye mapas de puntos negros por Comunidades autónomas y por sectores contaminantes-- con cuya presentación la organización ecologista inicia en Barcelona la campaña '¿Quién contamina?'. Esta iniciativa llevará al Arctic Sunrise --uno de los buques de la organización-- por la costa española señalando a los principales responsables de la contaminación en el país.
Greenpeace denuncia que Sniace continúa vertiendo "impunemente" al Besaya a pesar, dice, de "no contar con la autorización necesaria y haber sido sancionada por los reiterados incumplimientos de la normativa ambiental".
La organización señaló en su informe que Torrelavega tiene también una industria de cloro, "uno de los sectores más contaminantes", apuntó.
Respecto al resto de Cantabria, Greenpeace subrayó que la Comunidad autónoma tiene una industria siderúrgica "muy desarrollada" y es una zona "sensible" a la contaminación por hidrocarburos por el "intenso" tráfico marítimo.
Se refirió, asimismo, a la cementera que incinera residuos en Valdeolea. Según la organización ecologista, la quema de basuras en cementeras genera "una gran contaminación atmosférica por partículas en suspensión que llevan adheridas metales pesados y provoca la acumulación de sustancias peligrosas en el producto final".
'¿QUIEN CONTAMINA?'.
El informe '¿Quién contamina?' recopila la información que existe sobre contaminación en todo el país. Según Greenpeace, la industria española reconoce el vertido al agua de 1.219.709 toneladas de contaminantes al año, dato que "sólo" se refiere a 44 sustancias peligrosas "de las miles que existen".
Otro dato "significativo" aportado por el Ministerio de Medio Ambiente (MMA) es que la contaminación atmosférica provoca en España 16.000 muertes prematuras al año, "diez veces más que la mortalidad anual por accidentes de tráfico", aseguró la organización ecologista.
SECTORES QUE MÁS CONTAMINAN.
Greenpeace ha centrado su trabajo en los tres sectores que más contribuyen a esta situación. Según datos de la Agencia Europea del Medio Ambiente, el 41,4 por ciento de la contaminación de suelos se debe a la producción industrial, el 15,2 por ciento al vertido y tratamiento de los residuos urbanos y el 14,1 por ciento a los hidrocarburos. "Una situación que podría solventarse si las Administraciones públicas no fueran tan permisivas con quienes contaminan y aplicasen los controles marcados por la ley", consideró Greenpeace.
Denuncia así que la contaminación del medio ambiente es el resultado de políticas industriales, de residuos y de transporte "muy laxas y cómplices con la industria". Un hecho que, a su juicio, ha permitido a las empresas obtener "grandes beneficios" con sus negocios, ya que no incluyen los costes asociados a la contaminación y al deterioro de la salud pública.
Greenpeace puso como ejemplo el caso español donde el 100 por cien de la restauración de suelos contaminados se sufraga con fondos públicos frente al 7 por ciento de Francia.
EFECTOS SOBRE LA SALUD
Greenpeace cifra en casi 4 millones los trabajadores españoles (el 25,4 por ciento del total) que están expuestos a sustancias cancerígenas. Según sus estimaciones, 4.000 trabajadores españoles mueren anualmente y otros 36.000 contraen enfermedades por la exposición a sustancias químicas, que producen, además, más de 18.000 accidentes laborales al año.
las zonas con mayores tasas de enfermedades como el cáncer coinciden con las áreas más industrializadas. Es el caso de Huelva y Cádiz en Andalucía, Cataluña y País Vasco,
Por otro lado, Greenpeace asegura que el modelo actual de gestión de residuos es "un fracaso" puesto que, según el MMA, al menos el 74,3 por ciento de los residuos urbanos generados acaban quemados en incineradoras o enterrados en vertederos. "La incineración es una fuente muy importante de contaminación ya que la quema de basuras genera residuos tóxicos y peligrosos", sentenció.
Finalmente, Greenpeace demanda la creación de una Agencia de Control de la Contaminación que "garantice" el cumplimiento de la legislación europea y nacional; un cambio del modelo de gestión de residuos que "ni esconda las basuras ni las queme", y la implantación de un nuevo régimen de "responsabilidad ilimitada" para la industria petrolera a través de toda la cadena de custodia.
Así aparece en el informe 'Contaminación en España' --que incluye mapas de puntos negros por Comunidades autónomas y por sectores contaminantes-- con cuya presentación la organización ecologista inicia en Barcelona la campaña '¿Quién contamina?'. Esta iniciativa llevará al Arctic Sunrise --uno de los buques de la organización-- por la costa española señalando a los principales responsables de la contaminación en el país.
Greenpeace denuncia que Sniace continúa vertiendo "impunemente" al Besaya a pesar, dice, de "no contar con la autorización necesaria y haber sido sancionada por los reiterados incumplimientos de la normativa ambiental".
La organización señaló en su informe que Torrelavega tiene también una industria de cloro, "uno de los sectores más contaminantes", apuntó.
Respecto al resto de Cantabria, Greenpeace subrayó que la Comunidad autónoma tiene una industria siderúrgica "muy desarrollada" y es una zona "sensible" a la contaminación por hidrocarburos por el "intenso" tráfico marítimo.
Se refirió, asimismo, a la cementera que incinera residuos en Valdeolea. Según la organización ecologista, la quema de basuras en cementeras genera "una gran contaminación atmosférica por partículas en suspensión que llevan adheridas metales pesados y provoca la acumulación de sustancias peligrosas en el producto final".
'¿QUIEN CONTAMINA?'.
El informe '¿Quién contamina?' recopila la información que existe sobre contaminación en todo el país. Según Greenpeace, la industria española reconoce el vertido al agua de 1.219.709 toneladas de contaminantes al año, dato que "sólo" se refiere a 44 sustancias peligrosas "de las miles que existen".
Otro dato "significativo" aportado por el Ministerio de Medio Ambiente (MMA) es que la contaminación atmosférica provoca en España 16.000 muertes prematuras al año, "diez veces más que la mortalidad anual por accidentes de tráfico", aseguró la organización ecologista.
SECTORES QUE MÁS CONTAMINAN.
Greenpeace ha centrado su trabajo en los tres sectores que más contribuyen a esta situación. Según datos de la Agencia Europea del Medio Ambiente, el 41,4 por ciento de la contaminación de suelos se debe a la producción industrial, el 15,2 por ciento al vertido y tratamiento de los residuos urbanos y el 14,1 por ciento a los hidrocarburos. "Una situación que podría solventarse si las Administraciones públicas no fueran tan permisivas con quienes contaminan y aplicasen los controles marcados por la ley", consideró Greenpeace.
Denuncia así que la contaminación del medio ambiente es el resultado de políticas industriales, de residuos y de transporte "muy laxas y cómplices con la industria". Un hecho que, a su juicio, ha permitido a las empresas obtener "grandes beneficios" con sus negocios, ya que no incluyen los costes asociados a la contaminación y al deterioro de la salud pública.
Greenpeace puso como ejemplo el caso español donde el 100 por cien de la restauración de suelos contaminados se sufraga con fondos públicos frente al 7 por ciento de Francia.
EFECTOS SOBRE LA SALUD
Greenpeace cifra en casi 4 millones los trabajadores españoles (el 25,4 por ciento del total) que están expuestos a sustancias cancerígenas. Según sus estimaciones, 4.000 trabajadores españoles mueren anualmente y otros 36.000 contraen enfermedades por la exposición a sustancias químicas, que producen, además, más de 18.000 accidentes laborales al año.
las zonas con mayores tasas de enfermedades como el cáncer coinciden con las áreas más industrializadas. Es el caso de Huelva y Cádiz en Andalucía, Cataluña y País Vasco,
Por otro lado, Greenpeace asegura que el modelo actual de gestión de residuos es "un fracaso" puesto que, según el MMA, al menos el 74,3 por ciento de los residuos urbanos generados acaban quemados en incineradoras o enterrados en vertederos. "La incineración es una fuente muy importante de contaminación ya que la quema de basuras genera residuos tóxicos y peligrosos", sentenció.
Finalmente, Greenpeace demanda la creación de una Agencia de Control de la Contaminación que "garantice" el cumplimiento de la legislación europea y nacional; un cambio del modelo de gestión de residuos que "ni esconda las basuras ni las queme", y la implantación de un nuevo régimen de "responsabilidad ilimitada" para la industria petrolera a través de toda la cadena de custodia.

