"Pase lo que pase, los cántabros no pagarán ni un duro por Vuelta Ostrera"
El consejero de Medio Ambiente, Francisco Martín, ha asegurado hoy que "pase lo que pase" con la depuradora de Vuelta Ostrera, el Gobierno regional no va a permitir que los cántabros paguen "ni un duro" por una actuación "fruto de una malísima gestión y de cosas mal planificadas, mal hechas y mal construidas".
En una entrevista en RNE en Cantabria en la que ha participado Efe, Martín ha aseverado que "todo lo que se hizo mal en el pasado" para construir esta infraestructura del saneamiento del Besaya no debe costarle "un sólo euro" a los cántabros y tiene, a su juicio, que ser sufragado por el Gobierno central o Europa.
El Tribunal Supremo dictó una sentencia firme de derribo de esta depuradora por infringir la Ley de Costas, una decisión judicial que hace, según Martín, que la supervivencia de esta instalación "sea muy difícil".
Pero el consejero cántabro de Medio Ambiente, ha asegurado que el Gobierno regional va a seguir siendo "inflexible" para que la instalación se mantenga hasta que exista otra alternativa, sobre la que ya trabaja la Confederación Hidrográfica del Cantábrico (CHC).
El presidente de este organismo, Jorge Marquínez, aseguró en diciembre que en febrero de este año la CHC presentaría la alternativa a la actual depuradora, cuyo funcionamiento ha permitido hasta ahora el Tribunal Supremo tras el acuerdo adoptado por la anterior ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, y ARCA (la organización que recurrió su construcción) para no perjudicar el saneamiento de la cuenca del Besaya.
Martín ha explicado que la alternativa en la que está trabajando la CHC no sólo afecta a la ubicación de la depuradora sino a su tecnología, aunque ha insistido en que el mantenimiento de la instalación va a exigir "un tremendo ejercicio de diplomacia".
Y aun así, ha señalado que dejar en pie la depuradora llevaría a una "situación de indefensión o de inestabilidad", porque ha recordado que cualquier persona puede ahora pedir que se ejecute el derribo tras la sentencia de la Audiencia Nacional que señala que todo el terreno donde se ubica la instalación es de dominio público.
"La supervivencia a largo plazo nunca estaría garantizada porque cualquier puede pedir la ejecución del derribo", ha apostillado el consejero cántabro de Medio Ambiente.
Francisco Martín ha destacado la mejora de la calidad del agua del río Besaya gracias a esta depuradora, además de con las actuaciones llevadas a cabo por las empresas de la zona, como Sniace y Solvay, para reducir sus vertidos.
Todas estas actuaciones permitirán que "a partir de este verano", los ciudadanos puedan ya bañarse en el río Besaya, en cuya ría (ubicada en Suances) los pescadores "ya están viendo cambios importantes", ha afirmado Martín, quien ha insistido en que "la calidad ecológica del agua está mejorando".
El consejero se ha referido también a las "obligaciones" que fija la directiva marco del Agua y que indican que el agua debe ser pagada por quien la consume o por quien la contamina, lo que ha hecho que el Gobierno regional haya tenido que solicitar a los municipios que costeen su consumo y su saneamiento.
En una entrevista en RNE en Cantabria en la que ha participado Efe, Martín ha aseverado que "todo lo que se hizo mal en el pasado" para construir esta infraestructura del saneamiento del Besaya no debe costarle "un sólo euro" a los cántabros y tiene, a su juicio, que ser sufragado por el Gobierno central o Europa.
El Tribunal Supremo dictó una sentencia firme de derribo de esta depuradora por infringir la Ley de Costas, una decisión judicial que hace, según Martín, que la supervivencia de esta instalación "sea muy difícil".
Pero el consejero cántabro de Medio Ambiente, ha asegurado que el Gobierno regional va a seguir siendo "inflexible" para que la instalación se mantenga hasta que exista otra alternativa, sobre la que ya trabaja la Confederación Hidrográfica del Cantábrico (CHC).
El presidente de este organismo, Jorge Marquínez, aseguró en diciembre que en febrero de este año la CHC presentaría la alternativa a la actual depuradora, cuyo funcionamiento ha permitido hasta ahora el Tribunal Supremo tras el acuerdo adoptado por la anterior ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, y ARCA (la organización que recurrió su construcción) para no perjudicar el saneamiento de la cuenca del Besaya.
Martín ha explicado que la alternativa en la que está trabajando la CHC no sólo afecta a la ubicación de la depuradora sino a su tecnología, aunque ha insistido en que el mantenimiento de la instalación va a exigir "un tremendo ejercicio de diplomacia".
Y aun así, ha señalado que dejar en pie la depuradora llevaría a una "situación de indefensión o de inestabilidad", porque ha recordado que cualquier persona puede ahora pedir que se ejecute el derribo tras la sentencia de la Audiencia Nacional que señala que todo el terreno donde se ubica la instalación es de dominio público.
"La supervivencia a largo plazo nunca estaría garantizada porque cualquier puede pedir la ejecución del derribo", ha apostillado el consejero cántabro de Medio Ambiente.
Francisco Martín ha destacado la mejora de la calidad del agua del río Besaya gracias a esta depuradora, además de con las actuaciones llevadas a cabo por las empresas de la zona, como Sniace y Solvay, para reducir sus vertidos.
Todas estas actuaciones permitirán que "a partir de este verano", los ciudadanos puedan ya bañarse en el río Besaya, en cuya ría (ubicada en Suances) los pescadores "ya están viendo cambios importantes", ha afirmado Martín, quien ha insistido en que "la calidad ecológica del agua está mejorando".
El consejero se ha referido también a las "obligaciones" que fija la directiva marco del Agua y que indican que el agua debe ser pagada por quien la consume o por quien la contamina, lo que ha hecho que el Gobierno regional haya tenido que solicitar a los municipios que costeen su consumo y su saneamiento.

