Beneficios para el medio ambiente de los tapones de corcho
Un estudio encargado por el grupo Amorim sobre el corcho “consolida el papel positivo de este material en la retención de carbono, la conservación de la biodiversidad y el combate contra la desertización.” Así concluye el informe ‘Análisis del ciclo de vida del corcho’, el segundo realizado por iniciativa de la firma portuguesa sobre desarrollo sostenible.
Para la publicación del mismo, Amorim confió en PricewaterhouseCoopers, a quien encomendó un informe ecológico sobre el ciclo de vida de los tapones de corcho en comparación a los taponados plásticos y de aluminio. Según Amorin, las conclusiones de este análisis del ciclo de vida “son claramente favorables” a los tapones de corcho, un material que tiene un papel positivo en términos de retención de carbono, de conservación de la biodiversidad y de lucha contra la desertización”.
Para el presidente de la corchera Amorim, empresa líder a nivel mundial en la fabricación de tapones para vinos, Antonio Amorim, “si estos resultados son excelentes para la industria del corcho, también lo son para los profesionales del vino, cuyas preocupaciones, hoy, se orientan hacia el desarrollo sostenible. De ahora en adelante sabrán con certeza, que el corcho es su mejor aliado para el tapamiento de los vinos”.
Según Amorin, este análisis del ciclo de vida de los tapones de corcho y sus ventajas ante el plástico y aluminio, revela “, en particular, que cada taponado plástico logra diez veces más gases de efecto invernadero que un tapón en corcho y que las emisiones de gas de efecto invernadero de una cápsula en aluminio son 25 veces más elevadas que las del tapón natural.”
Entre las colcusiones del estudio, destaca que a lo largo de un periodo de cien años, las emisiones de CO2 durante el ciclo de vida de mil tapones (esto es, en producción, transporte y embotellamiento y fin de vida) asciende a 1.533 gases contaminantes, mientras que el dióxido de carbono equivalente a mil tapones de plástico ascendería a 14.833 y a 37.172 si hablamos del ciclo de un millar de tapones de aluminio.
El estudio incluye un análisis de indicadores medioambientales como las emisiones de gases responsables del efecto invernadero; el consumo de energías no renovables; el gasto de agua; la contribución al deterioro de la capa de ozono o la producción de residuos sólidos.
El estudio de PricewaterhouseCoopers, ha sido realizado cumpliendo con las normas ISO 14040 y 14044, y fue sujeto a una revisión minuciosa de tres entidades independientes, incluido un perito experto en análisis de ciclo de vida.
Los alcornoques representan por sí solos un importante pozo de carbono y muchos se mantienen gracias a los productores y empresarios corcheros. Las emisiones del bosque alcornocal portugués ascendieron en el año 2006 a 4,8 millones de toneladas. De estos alcornoques es de donde nacen el 54 por ciento de los tapones de corcho vendidos en el mundo.
Para Amorim, este Análisis del Ciclo de Vida vendrá a ampliar los conocimientos de los empresarios corcheros sobre la sostenibilidad de los productos que fabrican. Además, “la industria vinícola se afana en trabajar por reducir el impacto ambiental negativo y este estudio evidencia el papel que el tapón de corcho puede desempeñar en este proceso”. Según Amorim, “los tapones naturales son la única opción válida para los fabricantes de vino y los distribuidores que pretenden adoptar mejores prácticas en relación al medioambiente”.

