Aunque el Gobierno
no quiera enterarse el Convenio Europeo del Paisaje entró en vigor el 1
de marzo de 2004, el primer día después de haber expirado un período de
tres meses tras la fecha en la que diez Estados miembros del Consejo de
Europa (entre ellos España) expresaran su consentimiento de vincularse a
él.
El propósito general del Convenio es animar a las autoridades públicas a
adoptar políticas y medidas a escala local, regional, nacional e
internacional para proteger, planificar y gestionar los paisajes
europeos con vistas a conservar y mejorar su calidad y llevar al
público, a las instituciones y a las autoridades locales y regionales a
reconocer el valor y la importancia del paisaje y a tomar parte en las
decisiones públicas relativas al mismo.
El Convenio reconoce todas las formas de los paisajes europeos,
naturales, rurales, urbanos y periurbanos, y tanto los emblemáticos como
los ordinarios. Concierne a los componentes naturales, culturales y
humanizados y a sus interconexiones. El Convenio considera que los
valores naturales y culturales ligados a la diversidad y calidad de los
paisajes europeos suponen un deber para los países europeos de trabajar
colectivamente en su protección, planificación y gestión.
El Convenio Europeo del Paisaje compromete a tomar medidas generales de
reconocimiento de los paisajes; de definición y caracterización; de
aplicación de políticas para su protección y gestión; de participación
pública y de integración de los paisajes en las políticas de ordenación
del territorio, así como en las políticas económicas, sociales,
culturales y ambientales. También sobre la sensibilización ciudadana, la
educación y la formación de expertos.
Pincha AQUI para descargar el Convenio del Paisaje.
Pincha AQUI para descargar un artículo "Patrimonio cultural
y paisaje" del economista Miguel Ángel Álvarez Areces, presidente de
INCUNA.